Mal de altura

1. If you feel unwell, you have altitude sickness until proven otherwise
2. Do not ascend further if you have symptoms of altitude sickness
3. If you are getting worse then descend immediately
*created by Dr Thomas Dietz and Dr David Shlim

Hay tanto oxígeno menos en las altas montañas que no es sorprendente que el viajar a grandes altitudes provoque malestar, pero todavía no comprendemos por completo cómo esta escasez de oxígeno deriva en el mal de altura. La mayoría de la gente se encuentra bien hasta los 2500m de altitud, la presión barométrica equivalente a aquella a la que están presurizadas las cabinas de los aviones. Sin embargo, incluso a 1500m sobre el nivel del mar se puede notar una falta de respiración superior a lo normal durante el ejercicio, así como una reducción de la visión nocturna. Por encima de los 2500m, los síntomas del mal de altura son más apreciables.

De hecho, el término mal de altura se puede usar para describir las enfermedades relacionadas con la altitud. Hay tres formas de mal de altura que pueden afectar a la gente muy rápidamente después de haber ascendido a gran altitud.

MAM: mal agudo de montaña

ECA: edema cerebral de altura

EPA: edema pulmonar de altura

Si una persna vive a gran altitud durante muchos años, puede estar en peligro de desarrollar otra enfermedad denominada mal de montaña crónico o enfermedad de Monge.

Mal agudo de montaña

La enfermedad más común en las alturas es el mal agudo de montaña. Algunas veces también se le conoce como mal de altura o mal de montaña y en Sudamérica se llama soroche. La mayoría de la gente sufre el mal agudo de montaña como una enfermedad relativamente leve y auto-limitante.

¿Cuáles son sus síntomas?

Normalmente, el síntoma más destacado es el dolor de cabeza. La mayoría de la gente también experimenta nauseas e incluso vómitos, aletargamiento, mareo y falta de sueño. Los síntomas son parecidos a una terrible resaca. El mal agudo de montaña se puede diagnosticar utilizando la hoja de resultados de la autoevaluación. Si has ascendido recientemente por encima de los 2500m, tienes dolor de cabeza y su puntuación total es de 3 ó más puntos en la hoja de resultados, es que sufres mal agudo de montaña.

¿Quién sufre mal agudo de montaña?

Cualquiera que viaje a altitudes superiores a 2500m corre el riesgo de sufrir mal agudo de montaña. Normalmente no se hace patente hasta después de permanecer unas horas a esa altitud. Parte del misterio del mal agudo de montaña es que es difícil predecir quién se verá afectado. Hay muchas historias acerca de gente sana y en plena forma que se vio gravemente afectada por los síntomas del mal agudo de montaña mientras compañeros de más edad se encontraban perfectamente.

Existen varios factores asociados a un mayor riesgo de desarrollo de esta afección. A mayor altitud y mayor velocidad de ascenso, mayor es la posibilidad de sufrir mal agudo de montaña. En las expediciones Apex de investigación a gran altitud, el volar desde el nivel del mar a la capital de Bolivia, La Paz (3600m) provocó que más de la mitad de los miembros de la expedición sufrieran mal agudo de montaña un día después de su llegada. Si has sufrido mal agudo de montaña con anterioridad tienes más probabilidades de sufrirla de nuevo. Las personas de más edad tienden a sufrir menos de mal agudo de montaña - aunque esto también podría deberse a que tienen más sentido común y ascienden a menos velocidad.

¿Qué produce el mal agudo de montaña - MAM?

No se sabe cómo una escasez de oxígeno deriva en mal agudo de montaña. Algunos científicos creen que se debe a una inflamación del cerebro, pero la evidencia de esta hipótesis no es concluyente. La teoría es que en individuos propensos, la inflamación podría producir un pequeño aumento de la presión en el interior del cráneo y derivar en los síntomas del MAM. La inflamación podría ser debida a un incremento del flujo de sangre al cerebro o a la falta de estanqueidad de los vasos sanguíneos del cerebro.

¿Qué produce el mal agudo de montaña - MAM?

Es mejor prevenir el mal agudo de montaña que intentar tratarlo. Ascender a una velocidad razonable (300m más de altitud al día) significaría que el cuerpo puede aclimatarse a medida que se asciende y por lo tanto será menos probable sufrir mal agudo de montaña. Sin embargo, si necesitas ascender más rápido podrías considerar el tomar una droga llamada acetazolamida (también conocida como Diamox). Se ha comprobado (British Medical Journal 2004; 328:787) que la acetazolamida reduce los síntomas del mal agudo de montaña en los montañeros, aunque tiene algún efecto secundario extraño: produce hormigueo en manos y pies y provoca un gusto raro en las bebidas con gas.

Si realmente sufres mal agudo de montaña, el mejor tratamiento es el descenso. Los analgésicos pueden aliviar el dolor de cabeza pero no tratan la enfermedad. La acetazolamida puede resultar útil sobre todo si debes permanecer a esa altitud y, descansar durante uno o dos días puede dar tiempo para que tu cuerpo se recupere. Es esencial que NO SIGAS ASCENDIENDO si sufres mal agudo de montaña.

Si un compañero de viaje sufre mal agudo de montaña y está confuso o inestable o desarrolla un profundo dolor de cabeza o vomita, puede que sufra una enfermedad que pone en peligro su vida, ECA o edema cerebral de altura. Leer más acerca del ECA.





EPA (Edema Pulmonar de Altura)

El EPA es una acumulación peligrosa de líquido en los pulmones que impide que las cavidades aéreas se abran y se llenen de aire puro con cada respiración. Cuando sucede esto, el que lo sufre experimenta una progresiva escasez de oxígeno que a su vez empeora la acumulación de líquido en los pulmones. De esta manera, el EPA puede ser mortal en cuestión de horas.

¿Cuáles son los síntomas?

El EPA se desarrolla tras 2 ó 3 días a altitudes superiores a 2500m. La persona que lo sufre experimentará una dificultad para respirar comparada con los que le rodean, especialmente durante el esfuerzo. Muchos presentarán síntomas del mal agudo de montaña. A menudo tendrán tos y esto puede producir un esputo espumoso blanco o rosa. La falta de respiración aumentará y pronto les faltará incluso en reposo. El corazón puede latir más fuerte, los labios pueden volverse azules y la temperatura puede ser elevada. Es fácil confundir los síntomas del EPA con una infección de pecho, pero en altitud hay que sospechar del EPA y la persona afectada debe ser evacuada a una altitud inferior. Si crees que has sufrido EPA, regístrate en su base de datos.

¿Quién sufre EPA?

Desgraciadamente, en la actualidad es imposible predecir quién sufrirá EPA. Esta es una de las razones por las que hemos creado la base de datos. Aquellos que han sufrido edema pulmonar de altura antes son mucho más propensos a sufrirlo otra vez. Por ello, debe existir algún factor que sitúa a ciertos individuos en un grupo de mayor riesgo. No obstante, como sucede con el mal agudo de montaña, algunos de estos factores de riesgo son conocidos. Una rápida ascensión y la altitud alcanzada harán que el EPA sea más probable. Se cree que el ejercicio vigoroso es otro de esos factores y los casos de los que se tiene conocimiento parecen indicar que aquellas personas con infecciones de pecho o síntomas de resfriado común anteriores a la ascensión, también pueden correr mayor riesgo.

¿Qué causa el EPA?

A pesar de años de minuciosa investigación, todavía se conoce muy poco de las causas exactas del EPA. Se ha observado que las bolsas de aire de los pulmones se llenan de líquido impidiendo que el oxígeno llegue a la sangre y desencadenando una serie de acontecimientos que pueden matar a las personas por EPA. Como en muchos procesos biológicos, existen muchos factores que juegan un papel en la enfermedad y existen evidencias suficientes para apoyar varias teorías sobre cómo llega el líquido hasta ahí.

Normalmente el oxígeno entra en la sangre y los pulmones lo envían al resto del cuerpo. Cada vez que tomas aire, éste se introduce en las minúsculas bolsas de aire que se encuentran al final de las vías respiratorias de tus pulmones. A la vez, la sangre del corazón es llevada hasta cerca de estas bolsas de finas paredes para que el oxígeno pueda introducirse en tu sangre mientras que los productos a ser eliminados salen. Esta sangre rica en oxígeno vuelve al corazón y es transportada al resto del cuerpo. Si, por accidente, inhalas un pequeño objeto en tus pulmones, éste se queda atrapado en una de esas vías respiratorias. Llegaría poco oxígeno a las bolsas de aire que se encuentrar tras el objeto. Para evitar que este área del pulmón envíe sangre pobre en oxígeno al corazón (y por ello al resto del cuerpo), los vasos sanguíneos de la zona se cierran o contraen. Esto es normalmente algo muy bueno y un ejemplo de cómo el cuerpo se protege a sí mismo.

A gran altitud, sin embargo, este mismo proceso causa el EPA. Debido a que todo el pulmón carece de oxígeno, todo el pulmón reacciona de la misma manera - los vasos sanguíneos se contraen en todo el área y no sólo en pequeñas zonas. La sangre de estos vasos se concentra y la presión se eleva haciendo que el líquido de la sangre pase a las bolsas de aire. Haz clic para una explicación más detallada de lo que sucede a los pulmones a gran altitud.

Ante la escasez de oxígeno, se forman en la sangre sustancias muy peligrosas y reactivas que pueden dañar directamente la membrana especial existente entre el aire y la sangre en los pulmones causando un escape mayor de líquido y empeorando el EPA.

¿Cómo se trata el EPA?

El tratamiento más importante para el EPA es el descenso. El suministro de oxígeno extra y/o un aumento de la presión del aire alrededor de la víctima con una bolsa Gamow (derecha) puede invertir el proceso. Sin embargo, estas medidas no son un sustitutivo del rápido descenso. Algunas drogas pueden ser de ayuda pero deberían ser utilizadas únicamente por médicos especializados. La nifedipina es una droga que ayuda a abrir los vasos sanguíneos de los pulmones. Al hacerlo, reduce la alta presión que está haciendo pasar el líquido a los pulmones. El sildenafil (Viagra®), mediante un mecanismo diferente, también abre los vasos sanguíneos del pulmón y puede servir en el tratamiento del EPA. Siguiendo investigaciones recientes, los médicos pueden suministrar también el esteroide dexametasona. El empleo de drogas es únicamente una forma temporal de tratamiento; el mejor tratamiento es el descenso.





Edema cerebral de altura (ECA)

El ECA es una acumulación de líquido en el cerebro. El ECA pone en peligro la vida y requiere acción inmediata.

¿Cuáles son sus síntomas?

Se cree que el ECA es una forma severa del mal agudo de montaña. Un profundo dolor de cabeza, vómitos y somnolencia evolucionarán a inestabilidad, confusión, sopor y finalmente al coma. El ECA puede matar en unas pocas horas. Una persona con edema cerebral de altura tendrá dificultades para andar punta-tacón sobre una línea recta - la realización de este test resulta útil en casos de mal agudo de montaña grave. Hay que sospechar también de un posible ECA si alguien comienza a comportarse de una forma irracional o extraña.

¿Quién sufrre ECA?

Cerca del 1% de las personas que ascienden por encima de los 3000m sufre ECA. La altitud menor a la que se ha registrado un caso documentado de ECA es de 2100m. Se pueden dar casos de ECA en personas que sufren EPA y viceversa. Los factores que aumentan el riesgo de ECA son similares a los del mal agudo de montaña y EPA. A mayor velocidad de ascenso y mayor altitud, mayor posibilidad de sufrir ECA. Se cree que el ECA sucede principalmente en montañeros o escaladores que ignorando los síntomas del mal agudo de montaña, siguen ascendiendo en lugar de permanecer a la misma altitud o descender.

¿Qué causa el ECA?

Se desconocen las causas del ECA. Pueden intervenir varios factores entre los que se encuentra un aumento de flujo sanguíneo al cerebro. El aumento del flujo snguíneo es una respuesta normal a los niveles bajos de oxígeno, ya que el cuerpo necesita mantener un suministro constante de oxígeno en el cerebro. Sin embargo, si los vasos sanguíneos del cerebro está dañados, el líquido puede salirse y resultar en ECA. Aunque sabemos que cuando los niveles de oxígeno son bajos, se liberan elementos químicos reactivos y que éstos pueden dañar las paredes de los vasos sanguíneos, todavía no se ha demostrado que los vasos sanguíneos del cerebro experimenten mayores pérdidas.

¿Cómo se trata el ECA?

El tratamiento más efectivo del ECA es el descenso y no debería retrasarse si se sospecha que puede estar produciéndose. Una bolsa Gamow o cámara hiperbárica portátil, puede servir como medida temporal. A ser posible, se debería también administrar oxígeno y la droga llamada dexametasona.

Refs: Hackett P. y Roach RC. Edema Cerebral de Altura. HAMB 2004; 5 (2): 136-146

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Actualizado Junio 2007